lunes, 18 de noviembre de 2013

Emprendedores internos



(Un texto de Tino Fernández leído en el suplemento dominical de El Mundo del 6 de octubre)

La iniciativa de crear el propio empleo puede llevarte a montar un negocio, pero también tienes la opción de ser intraemprendedor.

En el frustrante escenario laboral de quienes están hartos de su empresa, o de los que aborrecen su carrera y su trabajo hay quien prefiere no perderse en un mar de quejas y decide crear su propio empleo. La opción es montar una compañía, pero también existe la posibilidad de convertirse en emprendedor interno.

Estos intraemprendedores revolucionan las organizaciones, y no sólo por las ideas y proyectos que promueven. Normalmente, necesitan un caldo de cultivo favorable para la transformación, e introducir esa mentalidad start up cambia muchas empresas. Ningún emprendedor interno puede serlo si su firma no fomenta el hecho de aprovechar el talento interno de la compañía para que se puedan poner en marcha ideas de negocio sin abandonar la organización.

Krista Walochik, presidenta consejera delegada de Norman Broadbent en España, explica que es precisamente la actividad de invención y reinvención la que resulta clave para que las empresas puedan sobrevivir en tiempos de crisis: «Esa reinvención se refiere a productos y a nuevas formas de hacer las cosas, y se trata de una de las habilidades críticas para cualquier empresa. Contar con gente que sea capaz de innovar y buscar aquellos aspectos que hagan diferente a la compañía otorgan a ésta crecimiento y sostenibilidad».

Montse Ventosa, socia de Truthmark, coincide con Walochik en que cualquier persona puede ser un intraemprendedor en potencia, siempre que se dé el entorno apropiado: «Para que te puedas sentir intraemprendedor y puedas ponerlo en práctica, tu compañía debe saber gestionar las expectativas y ofrecerte oportunidades. Además, es necesario que comunique el rol a la organización; que todos sepan qué se espera de la persona y qué va a hacer. Por supuesto, deben existir recursos, y no sirve el 'hazlo en tu tiempo libre'. La firma que fomente el emprendimiento interno debe estar preparada y mantener una cultura no tradicional en la que los empleados piensan que 'si la empresa crece, ellos también crecen con ella'».

Ventosa añade que «es necesario promocionar la diferencia, y no basta con tolerarla. Hay que crearla y animarla, porque la homogeneidad y el consenso repelen al intraemprendedor». En este sentido, Krista Walochik sostiene que «los sistemas de gestión y evaluación del desempeño deben premiar a quien cuestiona el statu quo. Esto no puede resultar incómodo a la organización. Debe haber recompensas para quien genera la idea disruptiva, para la creatividad, la innovación y las nuevas formas de hacer las cosas. Para esa labor de emprendimiento interno es necesario que la compañía esté abierta a aprender y a redescubrirse. Ese cuestionarse permanentemente resulta incómodo. Dentro de la propia organización nunca se ve el momento de poder permitirse ese debate interno, y siempre hay un suelo pegajoso que hace quedarse en lo que se sabe que funciona y en el corto plazo».

Montse Ventosa añade a todo esto una cultura del reconocimiento y de gestión del error: «Cómo se gestiona una idea que no sale bien es casi más importante que celebrar un éxito que esto todo el mundo sabe». Además, cree que es necesario asegurar que el intraemprendedor no esté en una jaula, que no sea el único que innova y aporta ideas: «Debe crearse un entorno que favorezca su aceptación, y que este profesional no sea visto nunca como un bicho raro, porque las ideas se alimentan de ideas, y no pueden nacer en aislamiento sino en conexión».

Julio Moreno, socio de Korn Ferry, añade que «de la misma manera que el emprendedor rehúye el asociacionismo, el intraemprendedor tiende a rodearse en su trabajo de personas similares a él. A menudo 'hace piña' con otros intraemprendedores en la empresa. De esta manera ganan en influencia y pueden retar el statu quo. Por otro lado, les resulta fácil trabajar con profesionales con curiosidad por el aprendizaje amplio (los learners), pero les resulta muy complicado adaptarse a los 'expertos', a los que consideran estrechos de miras. Tampoco encajan bien con los 'competitivos' ya que su perfil les parece egoísta, interesado y carente de otra curiosidad que no sea su propia carrera».

Moreno afirma que la carrera del intraemprendedor es complicada si no llega pronto a posiciones de responsabilidad sobre el negocio: «Le suele faltar la sabiduría política que tienen otros perfiles. A menudo se enfoca tanto en el negocio que olvida cultivar relaciones importantes. Suele posicionarse bien, pero no es constante, y un exceso de cohesión con otros intraemprendedores le puede llevar a ser considerado como un grupo que provoca un ruido excesivo».

Además, Julio Moreno opina que «el intraemprendedor tiende a sentirse dueño del negocio y choca con entornos en los que las diferencias de desempeño son patentes. Se puede echar el negocio sobre sus hombros, siempre que no perciba que otros están poniendo menos empeño. Para ellos, que se tolere el desinterés o la desidia, es mucho más dañino que la desigualdad en la obtención de resultados». Añade que «ias culturas más expertas, en las que todo tiende a hacerse 'como se hahecho siempre' y en las que el interés por la infalibilidad supera al interés por la experimentación, suelen ser motivo de rechazo reciproco: el intraemprendedorno encaja en ellas ni estas culturas los toleran». Krista Walochik concluye que los emprendedores internos pueden aprovechar los recursos de su propia compañía. Cuentan con la ventaja de tener cubierto lo básico y pueden disponer de más y mejores recursos que si decidieran emprender solos, gracias a una red de seguridad que permite desarrollar sus ideas . Parece evidente que no todo el mundo tiene resiliencia al riesgo. Observa además que los intraemprendedores '«tienen capacidad para optimizar internamente la calidad del talento que poseen, y desarrollan la innovación desde el conocimiento del negocio»).

domingo, 10 de noviembre de 2013

El precio del talento



(Parte de un artículo de Montse Mateos en el suplemento económico de El Mundo del 29 de septiembre de 2013)

Aunque por ahora no es habitual que los emprendedores recurran a las firmas de consultoría para saber cuánto deben pagar a sus empleados, sí que son muchos los que se interesan por conocer los sueldos de mercado para establecer su horquilla salarial y la de sus empleados, y saber qué subida podrían aplicar. Tras varios años de cotización a la baja, el precio del talento parece haber tocado fondo. Jorge Herráiz, director de HayGroup, cree que "todo indica que por fin estamos en el esperado punto de inflexión. Pero la pendiente de la curva de la salida de la crisis será menos pronunciada que la de entrada". Ésta es una de sus conclusiones al informe sobre 'Tendencias retributivas 2013' que ha presentado la consultora. Pese a esa leve luz al final del túnel, el estudio –elaborado a partir de los datos de 230 empresas– revela que los casos de congelación salarial siguen siendo una práctica habitual en el mercado –el 42% de las organizaciones aplica esta medida en alguno de sus colectivos– y que las previsiones de incremento para el año que viene se sitúan en un 0,5% para mandos y operarios, 0,3% para supervisores y congelación para los puestos directivos. A lo largo de este año, en el mercado retributivo español se han producido unos incrementos moderados: el 1,6% para operarios y directivos, siendo los mandos intermedios los menos favorecidos con un aumento retributivo del 0,7%.

"Este colectivo sigue en plena crisis", señala Herráiz. En cuanto a los elementos que integran el paquete de compensación total –intangibles que impactan en la motivación y el compromiso del empleado–, los datos que se desprenden de este informe muestran que beneficios tales como la jornada intensiva, el horario flexible y la posibilidad de trabajar desde casa son alicientes que cada vez ofrecen menos organizaciones. Todos estos recortes han impactado de forma negativa en los trabajadores, sobre todo entre los españoles que se muestran más descontentos que sus homólogos en el resto del mundo. Por ejemplo, el 55% de la muestra opina que la organización les ofrece beneficios sociales que satisfacen sus necesidades, frente al 61%. Cuando se les pregunta si reciben un salario justo por el trabajo que hacen, desde una perspectiva global el 47% de los profesionales asegura que sí; mientras que en el caso de los españoles este porcentaje se reduce hasta el 25%. Aun así, Herráiz explica que la rotación de personal no ha aumentado: "Estamos ante empleados con un alto grado de lealtad a su empresa, sin embargo disminuye el esfuerzo discrecional que antes demostraban en sus funciones".

sábado, 9 de noviembre de 2013

Las fórmulas salariales



(Complemento de un artículo de Montse Mateos en el suplemento económico de El Mundo del 29 de septiembre de 2013)

Salario mínimo
Si no tienes tus necesidades básicas cubiertas tendrás dificultades para concentrarte en tu negocio. Conviene que desde los inicios fijes un salario mínimo, para ti y tus colaboradores, que os permita despreocuparos de vuestra economía doméstica y ocuparos al cien por cien por el futuro del proyecto. Recuerda que los primeros meses el esfuerzo y la dedicación son críticos, elimina posibles distracciones.

Propietario único
Si eres el único propietario de la empresa, aunque convertirte en autónomo es una opción, lo más recomendable es que crees tantas sociedades como unidades de negocio. Puedes fijarte un sueldo y diversificar los riesgos: en el caso de que un área entre en dificultades no arrastra al resto. Hacerse autónomo suele funcionar en el caso de profesiones liberales.

Compensación total
Diseña un paquete de compensación que contemple una retribución mínima e intangibles relacionados con la flexibilidad laboral. Beneficios de ese tipo pueden compensar el posible descontento de un salario por debajo de mercado; y además, tiene un fuerte impacto sobre la motivación de tu plantilla.

Contrato mercantil
Si tu empresa ha recibido la primera ronda de financiación es recomendable que establezcas un contrato mercantil con tu propia empresa. De esta manera consigues reducir los costes salariales de la misma.

Entrega de acciones
Convertir a tus empleados en accionistas es una de las fórmulas más recurrentes. Sin embargo, la fuerte fiscalidad a la que están sujetas las stock options –opciones sobre acciones– ha obligado a los emprendedores a utilizar otras fórmulas como las phantom shares –acciones fantasmas o ficticias–. Los socios no son propietarios de las acciones; tienen derechos políticos, pero no las tienen efectivamente, con lo que no se tributa por ellas. Esta fórmula se utiliza para evitar que se creen grupos de socios minoritarios o cuando ya no quedan acciones o participaciones disponibles que permitan fidelizar a los empleados clave.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Cuánto debería ganar un emprendedor... y sus empleados



(Un artículo de Montse Mateos en el suplemento económico de El Mundo del 29 de septiembre de 2013 - http://www.expansion.com/2013/09/27/emprendedores-empleo/emprendimiento/1380305278.html)

Establecer un sueldo justo para sí mismo y sus colaboradores es uno de los grandes dilemas del emprendedor. Mientras que en los inicios algunos optan por renunciar a su retribución en beneficio de la empresa y su plantilla, otros creen que establecer un salario de entrada mínimo y equilibrado y reinvertir el resto es la mejor vía para centrarse en el desarrollo del negocio.

Pocos se atreven a cuestionar la ilusión, la iniciativa y el empeño que ponen los emprendedores en lanzar su negocio. Estos nuevos empresarios se bastan ellos solos para hacer un examen de conciencia de sus déficit: no dudan un momento en poner en tela de juicio sus habilidades para gestionar personas. Por ejemplo, Jon Uriarte, artífice junto con Ander Michelena de Ticketbis, una plataforma intermediaria de compra y venta de entradas entre particulares, asegura que para crecer es clave hacer un ejercicio de delegación y consenso: "Es la única manera de que la empresa sobreviva". El hecho de que sólo el 80% de los nuevos negocios superen los dos años de vida es un dato más que evidente de la necesidad de afinar, entre otras cosas, en la gestión de personas. 

Que el emprendedor se ponga un sueldo adecuado y que trate de ser justo con lo que paga a sus empleados son otros de los aspectos que requieren también especial mimo para la sostenibilidad de la compañía. Joan Torrent, director de la UOC Business School, afirma que el control del aspecto retributivo es tan sencillo como hacer un excel y ordenar los ingresos y los gastos. Pero reconoce que crear una empresa en un entorno innovador impone unos nuevos criterios de remuneración. Algunas de sus recomendaciones para agilizar este aspecto son organizar la empresa por procesos o proyectos, que la división jerárquica se aplane, que los trabajadores tengan márgenes importantes de autonomía y que la retribución se establezca a través de la aportación del empleado. 

Las start up saben que el café para todos no es la mejor opción para garantizar una estructura sujeta a un continuo proceso de cambio. Porque si hay algo que caracteriza a los nuevos proyectos es su capacidad de adaptación al mercado y a sus clientes. Y para ello, nada más ilustrativo que el pensamiento de los emprendedores que han llegado a ser millonarios: “No se trata sólo de trabajar duro y muchas horas; hay que actuar como empresario, sin importar el tamaño de tu empresa”.
Los ingresos no fluyen con rapidez en un negocio que está empezando. Por eso, algunos emprendedores como David Ciccarelli, CEO y cofundador de Voices.com –web que conecta a las empresas con talentos profesionales de la voz–, han utilizado su ingenio para pagar a su plantilla sin necesidad de recurrir al capital riesgo ni poner en peligro la continuidad empresarial: el bootstrapping. Mediante este sistema los nuevos empresarios venden sus ideas sin tener todavía el producto en el mercado para testar la aceptación que tendría y, de paso, conseguir capital. 

Sin embargo, pese al éxito del sistema, Ciccarelli reconoce que el sueldo de un ejecutivo podría romper su capacidad para incorporar perfiles cualificados. “Por eso utilizamos nuestras finanzas de manera estratégica fijando nuestra retribución en el importe mínimo para sobrevivir. Consideramos nuestros ingresos personales y de las nuevas posiciones con mucho cuidado”, recuerda. Más tarde optó por la compensación total para motivar a su plantilla y “una retribución extra suave para premiar el buen desempeño”.

Aunque parece evidente que ponerte un sueldo desde los inicios es una opción muy saludable, hay quien opina que reducir o incluso eliminar el sueldo en la fase de lanzamiento es a veces imprescindible para mantener los costes de estructura, el equipo informático o el sueldo de los trabajadores, elementos cruciales para la supervivencia del negocio. Una recomendación con la que parece estar de acuerdo Brian Sharples, CEO de HomeAway.com –firma de alquiler de casas de vacaciones que hace poco más de un año adquirió la española Top Rural–: “Los fundadores tienen que dar prioridad a la creación de valor de la acción sobre los salarios. De esta manera, los emprendedores se pagan a sí mismos una cantidad mínima que les permite mantener un nivel de vida razonable mientras invierten en el negocio y prueban el modelo”.

En cuanto a los sueldos de la plantilla aconseja austeridad: "Si los empleados demuestran cierta disposición para trabajar por un sueldo por debajo de mercado, es un indicador de su pasión por el trabajo y su confianza en las perspectivas de crecimiento y en una equidad futura". Sharples cree que es recomendable revisar los salarios en línea con unos objetivos establecidos: “Cuando la compañía ha tomado suficiente impulso para levantar una ronda de financiación es el momento de ajustar los salarios según las normas del mercado”. Recuerda a los emprendedores que "el salario inicial no les hará millonarios, pero el capital que tengan en la empresa tal vez sí".

Un aspecto en el que coinciden los emprendedores a la hora de remunerar a sus empleados es en la importancia del variable, ligado a la consecución de resultados, y hacer saber a sus colaboradores el valor que aporta a su currículo intangibles como el aprendizaje y la oportunidad de participar en un nuevo proyecto.

No obstante, conviene que recuerdes que de la ilusión no se come y que recompensar tu trabajo y el de tus colaboradores aporta credibilidad a tu negocio. Dharmesh Shah, cofundador de HubSpot –firma de software para márketing online–, es tajante: "Los empresarios que optan por pagarse nada o casi nada, suelen ser demasiado distraídos para implicarse realmente en su trabajo y, además no motiva pensar que los que se unan a la empresa estén dispuestos a hacer lo mismo. Es importante marcarte un sueldo, aunque no sea muy elevado, que te permita enfocarte en tu trabajo sin preocuparte en exceso por el mantenimiento de tu familia".

Por otra parte, el artífice de esta start up señala que ponerse una retribución elevada no es la solución: "Hay que tratar que la compensación de los emprendedores y de sus empleados esté equilibrada desde los inicios".

viernes, 1 de noviembre de 2013

The hackership

Se ha inaugurado un nuevo espacio de "coworking" para empresas tecnológicas. Sus fundadores, Vistor Guerrero y José María Yus, buscan aglutinar bajo la nueva marca a emprendedores que puedan optar a proyectos de forma conjunta. Destinado a autónomos, "free-lance" y empresas.

http://thehackership.com/
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