domingo, 10 de febrero de 2013

Diez cosas que hay que saber antes de irse a trabajar a Alemania

(Un artículo de Rosalía Sánchez en El Confidencial del 12 de Noviembre... ¿O fue en El Mundo?)

1. Alemania habla alemán

En Alemania se habla alemán, parece obvio, pero a menudo se minusvalora la barrera lingüística. Aunque hayas estudiado alemán, incluso aunque incluyas en tu curriculum un certificado B1 o, mejor aún, B2, tú no hablas alemán. Y lo sabes. Eso te lo pondrá muy difícil a la hora de integrarte en una empresa, en constante competencia. Para hablar alemán es necesario un proceso que requiere, además del estudio, tiempo de práctica y convivencia con alemanes. A esto hay que añadir la dificultad extra que presentan los acentos y dialectos de los diferentes Länder. Practicar alemán con los alemanes, además, no es una consecuencia automática de la convivencia. Puedes pasar semanas sin intercambiar más que escuetos saludos con tus compañeros del trabajo y tus compañeros de piso, que con toda seguridad intentarán dirigirse a ti en inglés o en español. Trabar auténticas relaciones en Alemania lleva años y el proceso de integración lingüística también. Debes estar preparado para un aislamiento prolongado.
2. Alemania es muy grande
También parece obvio que Alemania es muy grande, pero a menudo no somos conscientes de la enorme diferencia que hay entre vivir en ciudades cosmopolitas como Berlín y Hamburgo o en otras más ricas e industriales como Munich, Stuttgart o Düsseldorf. Estas últimas son las que más empleo ofrecen, están repletas de oportunidades, pero a menudo parecen muertas a partir de las 18:00 horas y soportan un caro nivel de vida. Las primeras, más atractivas y vitales, son las más pobres de Alemania, arrastran bolsas de paro propias y están ya saturadas de aspirantes. En Berlín hay un paro del 11,8%, en Munich del 3,8%. Son mundos diferentes.
3. Alemania está llena de alemanes
Seguramente contabas que con ello, Alemania está llena de alemanes, pero no entenderás el alcance de las diferencias culturales hasta que no las sufras. Son honrados hasta la médula. Si te dejas abierto el coche en el centro de Berlín, y con abierto queremos decir abierto de par en par, los CDs seguirán en la guantera cuando vuelvas dos horas después. Pero si aparcas incorrectamente ese mismo coche frente a tu casa, será posiblemente uno de tus vecinos el que llame a la policía para denunciarte. Te convertirás en un proscrito si no reciclas correctamente la basura, incluido lavar los envases de yogurt antes de depositarlos en el contenedor para plásticos. Si tomas un café o cenas con alguien, pagaréis por separado. Se quitarán los zapatos cuando entren a tu casa y tú deberás hacer lo mismo en la suya. No soportarán que hables al volumen cotidiano en España, ni que cocines con ajo. El rescate a los bancos españoles nos ha convertido en un país europeo de segunda y percibirás que comienzan a tratarnos como a ciudadanos de segunda. Ya no les gusta alquilarnos casas y admiten con más dificultad a nuestros hijos en colegios privados.  ¡Ah! Y no te perdonarán que no seas amable con perros y gatos, a los que no es extraño que demuestren más afecto que a las personas.
4. Alemania = burocracia
Nada más poner un pie en Alemania necesitas un Anmeldung, documento de registro que te pedirán para todo y que solicitarás en la oficina Meldestelle del Burgeramt, el ayuntamiento de tu distrito. También es necesario un Certificado de Libre Circulación (Freizügigkeitsbescheinigung), y para conseguir los documentos anteriormente citados necesitas tener una dirección y un contrato de alquiler. Para conseguir el contrato de alquiler necesitas la Chufa, una especie de certificado de tus deudas y solvencia, además de un certificado de ingresos (Einkommensbescheid). Para empezar a trabajar necesitas la Lohnsteuerkarte, registro en la Hacienda alemana, la Sozialversicherungsausweis y la Mitgliedsbescheiningung der Krankenkasse, que certifican que perteneces a una caja del Seguro Social y del Seguro Médico, y una Aufenthaltsbescheiningung gemäB 5 Freizügigkeitesgesetz, algo así como un certificado de residencia. Después de esto puedes ir a registrarte al Consulado. No sirve de mucho, pero ya puestos...
5. Alemania trabaja a la alemana
Alemania trabaja y España también, pero con culturas del trabajo completamente ajenas entre sí. Generalizan do, los trabajadores alemanes no usan el teléfono de la empresa para llamadas personales, no utilizan el tiempo de oficina para pedir cita en el dentista o para charlar sobre el programa de televisión de la noche anterior. No hay pausa para comer de más de media hora. No se sale a fumar o a tomar café y muchas grandes empresas estipulan incluso en sus convenios la denominada Pinkelpause, o pausa para hacer pipí, que establece los minutos de duración y la frecuencia con que los empleados pueden ir al baño. Cumplen los horarios, lo que significa que salen de casa considerablemente antes si el pronóstico meteorológico es adverso, llegan sistemáticamente a menos cinco y se están poniendo el abrigo también a menos cinco, para salir por la puerta a la hora exacta, así haya que dejar en suspenso un proyecto de millones de euros. Las horas extra se pagan sin excepción. No hay prisas y no se espera hasta que se haya ido el jefe. Esto requiere una enorme planificación y anticipación. Tendrás que amoldarte.
6. Alemania, reserva natural de ingenieros e informáticos
En Alemania son especies protegidas: ingenieros e informáticos, en menor medida personal sanitario y estudiantes de formación profesional de ramas industriales. Si perteneces a uno de estos grupos serás bienvenido a este país y se te darán todo tipo de facilidades. Si además eres investigador en áreas avanzadas de energías renovables, reciclaje, química aplicada, nanotecnología o genética, te buscan como locos y seguramente varias empresas alemanas han contactado ya contigo tratando de seducirte. Pero si no formas parte de estos selectos sectores, estarás solo en la jungla del empleo alemán, donde no hay un salario mínimo legislado y donde personal altamente cualificado procedente de países como Polonia e India pone ya muy alto el listón dela formación y muy bajo el listón de los ingresos.
7. Alemania es bienestar
El sistema de bienestar social alemán sigue siendo un sueño en comparación con el resto del planeta, incluida España. Una vez entras en el sistema a través de un empleo estable, dispones de todo tipo de ayudas familiares, por ejemplo. Las madres dejan de trabajar 6 semanas antes de la fecha prevista del parto y las 8 siguientes al nacimiento con el 100% de su salario. A partir de ahí, la baja por maternidad dura un año y cobra el 67% del salario para padre o madre. Si la madre no ha trabajado antes, recibe 300 euros al mes. El Estado paga 184 euros por niño al mes, ingresados en cuenta corriente, y Merkel acaba de aprobar una subvención a familias que cuidan de los niños en lugar de llevarlos a la guardería, comparable a lo que le cuesta al mes al Estado una plaza de guardería pública. Si las cosas van mal, en un caso de paro prolongado, el Estado garantiza el derecho a vivienda, no de palabr, como en la Constitución Española, sino con subvenciones contantes y sonantes, además de derecho a calefacción e incluso tarjetas de ocio para menores de familias con bajos ingresos, que permiten a los niños pobres ir al cine, al teatro, a librerías...
8. En Alemania hay picaresca
En alemán no existe un término para traducir la picaresca y para referirse al género literario de El Lazarillo de Tormes hablan de Schelmroman, Novelas de pillos. Pero haberla, hayla. Ojo si llegas a trabajar al sector servicios, el más tocado. En Berlín ya hay casos de españoles que llegan buscándose la vida y pasan meses trabajando como camareros sin contrato y sin cobrar, desprotegidos por la ley. La forma de evitarlo es buscar empleo en Alemania a través de los Ayuntamientos o Comunidades Autónomas que han desarrollado programas para ello o a través de Eures. La Embajada española en Berlín dispone también de información fidedigna. Es mucho más arriesgado venir por libre.
9. Alemania está nublada
El frío de Alemania no supera al de Ávila, pero su déficit de luz sí. Durante los meses de invierno anochece a las 16:00 e incluso en verano el porcentaje de días plomizos, lluviosos o sencillamente grises es capaz de erosionar cualquier psicología. Los habitantes del Mediterráneo tienden a acusar especialmente ese déficit de luz. En Alemania, 10.021 personas se quitaron la vida en 2010. Otras tantas lo intentaron. Hay un suicidio cada 53 minutos y mueren más personas por voluntad propia que por accidentes de tráfico, homicidio, drogas o sida. Naturalmente, las causas no tienen que ver exclusivamente con el clima, sino también con la soledad, la presión social y la crisis. Debes hacer acopio de fortaleza.
 10. Alemania engancha
Si después de haber superado todas estas dificultades logras trabajar en Alemania y establecerte en este país, descubrirás algo con lo que no contabas: quieres quedarte. A pesar de la morriña y de los planes para volver, Alemania engancha y un día, sin darte cuenta, te encontrarás con que suples felizmente la falta de luz partiendo el invierno con un viaje al Mediterráneo o al Caribe, según tus ingresos, que la relación con la familia a través de Skype te resulta razonablemente satisfactoria y que te sientes realizado por lo mucho que te aprecian en tu trabajo. Ya no estarás dispuesto a prescindir de la seguridad de tu empleo, de tu pensión de jubilación y de tus inversiones, te sentirás al abrigo de un Estado fuerte y sostenible y no querrás prescindir de las garantías sociales. No te gustaría ya la idea de volver a una oficina en la que se pierde el tiempo en reuniones inservibles o con comidas de dos horas de duración, despreciarás las actitudes clientelares o pelotas, jamás esperarías ya a que se vaya el jefe para irte a casa si ha terminado tu horario laboral... La lengua alemana habrá dejado de ser un problema y habrás hecho amigos alemanes, generalmente un tipo de amistad sin muchas alharacas, pero profunda y duradera, de los que no querrás separarte. Y si has tenido hijos, desearás para ellos que crezcan hablando alemán. Como religioso contribuyente, comenzarás incluso a criticar que el fisco alemán destine tus impuestos a rescatar gobiernos corruptos del sur de Europa. Y un día, te sorprenderás a ti mismo tarareando una canción de Gröneyer mientras conduces, en una ciudad sin atascos. Ese día, estarás perdido.

sábado, 9 de febrero de 2013

Crear empresas exprés

(Leído en El Mundo del 17 de junio de 2012)

Crear empresas en poco tiempo, resolviendo los trámites y superando los obstáculos burocráticos es una ambición de muchos emprendedores. Quienes estén pensando en montar su propia compañia y quieran hacerlo rápidamente pueden acudir a organismos como Circe (Centro de Información y Red de Creación de Empresas), un sistema de información para la tramitación electrónica de la constitución de empresas.

A través del Circe se han tramitado en 2012 un 35% rnás de autónomos y un 42% más de sociedades respecto al mismo periodo de 2011. El 84% de las sociedades de responsabilidad limitada (SRL) se tramitó en menos de 4 dias. Y de éstas, el 60% de las SRL se tramita en menos de un día. En el caso de los autónomos, se dan casos de constitución de empresarios individuales en menos de 3 horas.

El cómputo del tiempo de tramitación comprende sociedades, desde la firma de la escritura en notaría hasta disponer del NIF definitivo, y autónomos, desde la cumplimentación del Documento Única Eletrónio (DUE) hasta la respuesta positiva por parte de la Seguridad Social.

Existe una red de Puntos de Asesoramiento e inicio de la Tramitación (PAIT) que informa y asesora al emprendedor y ayuda a cumplimentar el DUE.

El Circe permite crear una sociedad acudiendo únicamente al PAIT y al notario para firmar la escritura o constituise como autónomo con una sola visita a un PAIT. Además, existe un PAIT Virtual que permite crear una empresa mediante el DNI electrónico o certificado digital sin necesidad de acudir a un PAIT físico.

Desde el Circe se pueden realizar trámites de constitución de la empresa -reserva de la denominación social o presentación de la declaración censal de inicio de actividad— o de inicio de actividad, como la petición de la solicitud de reserva de una marca o de dominio en Internet (www.circe.es).

viernes, 8 de febrero de 2013

Asociación de jóvenes empresarios

La Asociación de Jóvenes Empresarios de Aragón (AJE Aragón) es una asociación independiente, dinámica, sin ánimo de lucro, fundada en 1990 por un grupo de empresarios que compartían intereses y se enfrentaban a problemas comunes.

www.ajearagon.com

Además de apoyar a las empresas y a los emprendedores, tiene un calendario de jornadas y eventos bastante útil.

jueves, 7 de febrero de 2013

35 preguntas que un emprendedor debe responder a un inversor

(Un artículo de Quique Rodríguez en el suplemento económico de El Mundo del 13 de enero de 2013)

No es sencillo ser recibido por un inversor –business angel– dispuesto a escuchar tu idea de negocio y arriesgar su dinero en ella. Si fallas, una sugerencia de ‘mejora el proyecto’ y un ‘vuelve otro día’ significan que no habrá segunda oportunidad. Por ello, hay que acudir con la presentación bien preparada, el business plan pulido y saber contestar a todas las inquietudes del potencial socio.

Puede ser la falta de oportunidades de empleo o la explosión de un renaciente espíritu emprendedor en nuestro país. El caso es que business angel e inversores privados están observando un fuerte crecimiento de las ideas de negocio que emprendedores de todo tipo les hacen llegar en busca de financiación para sus proyectos empresariales, sobre todo relacionados con Internet, e-commerce y economía digital.
Así, los potenciales socios financieros de estos nuevos empresarios están recibiendo más propuestas que nunca en nuestro país y reciben a un mayor número de candidatos a recibir una inyección de capital que haga realidad sus aspiraciones. Pero convencer a estos inversores no es sencillo. Hay que acudir a estas citas con los deberes muy bien hechos. El proyecto debe haber sido analizado con rigor, el business plan debe hacerse de forma metódica y profesional y hay que estar preparados para responder con claridad y solvencia las preguntas que todo business angel hace cuando tiene a un emprendedor en ciernes frente a él.

Para proporcionar a estos potenciales empresarios la preparación de su presentación y para hacer de filtro a los business angel, cansados en ocasiones de recibir proyectos que no se sostienen tras las primeras preguntas, una incubadora española llamada EGauss ha puesto en marcha el denominado certificado ER (de EmprendedoR), que contiene las 35 preguntas sobre tecnología y producto o servicio, márketing y ventas, equipo gestor y financiación que todo inversor realiza siempre a un emprendedor y que todo aspirante a empresario debe responder si quiere salir de la reunión con un nuevo socio. Algunas pueden parecer obvias a priori, pero los inversores que las han elaborado aseguran que los candidatos no siempre saben solventarlas. Estas son las 35 cuestiones.
Tecnología y producto o servicio

1 ¿Cuál es el problema que resuelve tu tecnología, producto o servicio? Ésta es una de las más importantes. Se trata de explicar qué hace tu empresa, a qué se dedica, qué vende y si esta novedad viene a solucionar un problema de un determinado público o colectivo o responde a una demanda. Si no es así, la idea no sirve de mucho.
2 ¿Cómo se resuelve ese problema sin tu producto? Debes explicar qué otras alternativas existen hasta ahora en el mercado para dar respuesta a esa necesidad.
3 ¿Por qué merece la pena solventar ese problema con tu servicio? Es decir, hay que saber explicar qué diferencia a tu propuesta de las que ya existen en el mercado y por qué motivos habrá gente que prefiera tu propuesta a lo que ya hay.
4 ¿Qué hace tu producto? Hay que describir con claridad y nitidez en qué consiste tu servicio o tecnología. Tan sencillo como qué hace.
5 ¿Cuáles son las principales características y beneficios de tu servicio? En línea con la anterior pregunta, se trata de explicar cómo funciona nuestra propuesta, qué posibilidades ofrece, qué ventajas aporta a los usuarios o compradores frente a otras opciones, etcétera.
6 ¿Cómo está protegido tu producto? Los inversores que han diseñado el certificado señalan que esta es una cuestión muy importante para ellos y que pocos emprendedores se la han planteado cuando les presentan sus proyectos. Si la idea está protegida frente a terceros: si existe alguna patente de por medio, si hay códigos guardados en el caso de las tecnologías, si puede ser fácilmente copiado por un competidor. Igual sucede con el registro de la marca y el dominio de Internet.
7 ¿Cuáles son tus principales competidores? Hay que estudiar quién hace algo parecido, en qué situación se encuentra, si va adelantado o no. Aunque pueda parecer algo negativo, el hecho de que ya haya mercado, usuarios o compradores de algún producto o servicio similar puede demostrarle al inversor las posibilidades de éxito de tu idea.
8 ¿Cuáles son los criterios de compra de los clientes? Hay que conocer cuáles son los factores y su peso en la toma de decisiones del público al que te quieres dirigir.
9 ¿Cómo se compara con la solución de tus competidores? Si tu producto, servicio o tecnología es superior o inferior en términos de diseño, si está más avanzado o no tecnológicamente hablando o si es más o menos atractivo o seguro, por ejemplo. En definitiva, qué le hace mejor.
Márketing y ventas
10 ¿Cuál es tu mercado objetivo? Identificar cuál es el público y el territorio al que te diriges.
11 ¿Cuál es su tamaño? Tienes que haber estudiado el número de personas o empresas que componen el mercado al que te diriges.
12 ¿Cuál es el crecimiento esperado de tu mercado? Ésta es quizá la más importante de las tres primeras preguntas en el apartado de márketing y ventas. Si el mercado objetivo al que te diriges está creciendo o menguando y qué previsiones de futuro tiene.
13 ¿Cuáles son los segmentos del mercado objetivo? Hay que identificar los diferentes tipos de colectivos que forman el mercado al que te diriges.
14 ¿Quién paga el producto y por qué? También es muy importante diferenciar entre quién consume nuestro producto, servicio o tecnología, quién decide su uso o compra y quién lo paga, que dependiendo de la actividad pueden no ser los mismos.
15 ¿Quiénes son los clientes actuales y cuál es el canal de venta? Cómo llegarás realmente a esos futuros usuarios o compradores.
16 ¿Cuál es la estrategia y plan de expansión por segmento de cliente? No deben hacerse de forma general. Debe haber una para cada segmento del mercado objetivo.
17 ¿Cuál es tu estrategia y plan de expansión geográfica? Dónde vas a lanzar tu producto o servicio y las siguientes ciudades, zonas o países a los que llegarás. No sólo dónde, también por qué: las razones.
Gestión y ejecución
18 ¿Quiénes son los fundadores? Es otra de las preguntas importantes. Cuál es tu bagaje: qué trabajos has tenido, qué puestos has ocupado, en qué empresas, qué otros proyectos has lanzado o si has participado en algún otro. Por ejemplo, un conocido business angel español valora a los emprendedores con MBA porque ha detectado que en las últimas grandes ventas de empresas en nuestro país sus promotores tenían una formación de este tipo en todos los casos menos en uno.
19 ¿Quién más forma parte del management? Además de los impulsores o accionistas, qué otros directivos participan en la gestión de la empresa o tienes previsto que lo haga en el futuro, identificándolo con nombre y apellidos. Un business angel te puede decir que si nunca has dirigido a personas, cómo vas a hacerlo cuando cumplas tu plan de crecimiento y tengas 200 empleados. No tienes por qué hacerlo tú, puedes contratar a un ejecutivo. Has de tener previsto, identificado e incluso, a ser posible, apalabrado o comprometido quién va a ser.
20 ¿Quiénes son tus asesores y socios actuales? Quién te asesora y en qué aspectos del negocio y cuáles son tus socios hasta ahora y qué te aportan además del capital. A veces los inversores aconsejan, incluso, regalar acciones a business angel de renombre interesados en un proyecto pero que no han invertido en él. Es una excelente carta de presentación ante otros financiadores.
21 ¿Cuáles son los hitos más importantes conseguidos hasta la fecha? Qué es lo más importante que has logrado hasta el momento con tu proyecto, tanto si ya está en marcha como si no. Si tienes acuerdos firmados, estudios de mercado realizados, si has logrado préstamos bancarios, si ya generas ingresos o si has realizado otras ampliaciones de capital previamente.
22 ¿Cuál es el estado actual de tu empresa y de tu producto o servicio? En caso de que ya esté puesta en marcha la compañía, cuál es su situación en ese momento: si ya está constituida, si has comprado dominios de Internet, si has registrado la marca, si hay en marcha una versión beta, etcétera. En qué porcentaje has desarrollado el proyecto y en cuánto tiempo estará listo lo que resta. Si no es así y sólo se trata de una idea, lo tendrás muy complicado para convencer a un inversor.
23 ¿Cuál sería el roadmap de la empresa tras la inversión? Si finalmente te dan el dinero... ¿Cuáles son las siguientes cosas que vas a hacer con esa inyección de capital y cuáles los siguientes hitos a alcanzar por tu compañía?
24 ¿Cuál es la estructura actual del accionariado? Quiénes son los socios de la empresa y qué porcentaje de propiedad tiene cada uno hasta ese momento.
25 ¿Cuál es tu plantilla actual y tus previsiones de contratación? Tienes que analizar las necesidades de personal de tu firma en cada una de las fases del plan de crecimiento. Cuándo vas a contratar, para qué, cuánto te costará e, incluso, identifica a qué personas concretas incorporarás si se puedes concretarlo en este momento.
26 ¿Cuál es la nacionalidad de la empresa y su estructura legal? Son cuestiones que los autores del certificado creen que pocos emprendedores se han planeado cuando se dirigen a un posible inversor. Que seas español no significa que tengas que crear tu empresa en nuestro país. Tienes que analizar dónde te conviene montarla y tener en cuenta importantes aspectos legales, como el pacto de socios, el tipo de sociedad que más te interesa, la forma en que se toman las decisiones, etcétera.
Financiación
27 ¿Cuál es el modelo de ingresos? Muy importante. Tienes que tenerlo definido claramente. Por ejemplo, a partir de unas determinadas ventas a un precio ya se gana un determinado porcentaje, etcétera.
28 ¿Cuáles son los costes asociados y las necesidades de inversión? De qué gastos te puedes despligar en un momento dado y de cuáles no.
29 ¿Cómo y cuándo se consigue el punto de equilibrio de la compañía? Es decir, el momento en el que durante tres meses seguidos se igualarán en el día a día de la compañía los ingresos y los costes. Algunos inversores huyen del manido "el primer año pierdo, el segundo empato y el tercero gano".
30 ¿Cuáles son las posibles salidas para el inversor? Muy importante para los socios y poco tenido en cuenta por muchos emprendedores. La mayoría de las veces se constituyen sociedades limitadas (o anónimas también) que no cotizan en mercados bursátiles y, por tanto, si un inversor quiere abandonar y recuperar liquidez en un momento dado, sólo tiene la opción de vender su participación a otro socio o buscar un nuevo inversor. Hay que prever cuáles son las posibilidades de salida para él, si se van a repartir dividendos o no: cuándo y cuánto.
31 ¿Quiénes son los compradores estratégicos para una posible venta de la empresa? Muchos inversores buscan el gran pelotazo que supone que una gran compañía, normalmente extranjera, adquiera la firma. Hay que identificar cuáles son las potenciales compradoras y huir de las típicas: Google o Facebook.
32 ¿Cuáles han sido las ventas de firmas comparables a la tuya y a qué precios? Dónde y cuándo se han vendido proyectos similares al tuyo y por qué cantidades.
33 ¿Cuál es la hoja de ruta de financiación de la empresa? Los autores aseguran que los emprendedores suelen pedir al inversor una cantidad, normalmente entre 200.000 y 300.000 euros, pero no han valorado bien su compañía.
34 ¿Cuál es el método utilizado para valorar la firma? Si le vas a dar un porcentaje de acciones a cambio de su inversión, ¿cómo lo has calculado? ¿De dónde sale su porcentaje de propiedad?
35 ¿A qué se va a destinar cada partida de inversión? Hay que desglosar cuánto se va a emplear en márketing, recursos humanos, desarrollos tecnológicos, etcétera.

Sello de calidad emprendedora
El certificado ER –primera y última letra de Emprendedor– es promovido por la incubadora EGauss, liderada por Raúl Mata, impulsor de proyectos empresariales; Miguel Gordillo, ex socio director de Garrigues y ahora ‘business angel’; y sus antiguos colaboradores en este bufete José Palacios y Rafael Nebreda. Tras conversaciones con otros inversores, han elaborado una lista de 35 preguntas que todo aspirante a empresario debe responder para que un financiador le abra sus puertas. Para los emprendedores es una guía para apuntalar su proyecto y un sello de calidad que les abrirá más fácilmente la puerta de algún ángel. Para los inversores es un filtro ante la cantidad de proyectos que reciben y una garantía de que no perderán su tiempo con ideas de negocio que no se sostienen tras unas cuantas preguntas. El certificado se obtiene en un curso de tres días organizado por EGauss. Ya hay una serie de firmas que lo han obtenido y otras que se encuentran en proceso. Más información en www.egauss.com.

martes, 5 de febrero de 2013

Emprendedores que empezaron mal... Y acabaron bien

(En un artículo de S. Torres en Mujer de Hoy del 15 de diciembre de 2012)

Steve Jobs. CEO de Apple (hasta su muerte en 2011).

Error. Insistió en que el ordenador Apple III, creado en 1980, no necesitaba un ventilador que se encargara de enfriar el sistema. Muchas unidades del modelo se sobrecalentaron y fallaron. No sé sabe si por esto, o por diferencias con su socio, fue despedido de la compañía que había fundado.

El Retorno. En 1997, después de que Apple comprara NeXT Software, la compañía que el propio Jobs había creado, volvió por la puerta grande y se centró en lo que sabía hacer: el diseño y la facilidad de uso de sus máquinas. Así, creó los tres gadgtes que cambiaron el mundo de Apple (y el nuestro): el iPod (2001), el iPhone (2007) y el iPad (2010).

Moraleja. Nadie es experto en todo. Hay que delegar en las personas adecuadas y centrarnos en lo que se nos da realmente bien.


Mary Kay Ash. Fundadora de Mary Kay Cosmetics Inc.

Error. Después de trabajar durante casi 25 años en el área de ventas en la compañía Stanley Home Products, Mary Ash se marchó de la empresa. Estaba completamente frustrada porque no tomaban su trabajo en serio y no le proporcionaban oportunidades de crecer profesionalmente.

El Retorno. Mientras estuvo en el paro, Mary Kay se puso a escribir un libro dirigido a mujeres emprendedoras y, para su sorpresa, descubrió que ella encajaba en el perfil del que hablaba en su obra. De ese modo nació la marca Mary Kay, y ese mismo año renunció a su antigua compañía, y empezó con una inversión inicial de 5,000 dólares. Cuando murió en el año 2001, su marca tenía más de 800,000 representantes a lo largo de 37 países y sus ventas anuales sobrepasaban los más de 2.000 millones de dólares.

Moraleja. Los reveses personales pueden inspirar buenas ideas de cara a los negocios.


Walt Disney. Fundador de The Walt Disney Co. (ahora Disney Corp.).

Error. Los gastos de producción que ocasionaron sus primeros cortometrajes de animación, 'El gato con botas' o su primera versión de 'La Cenicienta', sobrepasaron a los ingresos de la empresa. A principios de los años 30, la compañía debía más de cuatro millones de dólares.

El Retorno. Recaudó algo de dinero entre sus amistades (no mucho) y financió su obra maestra, el largometraje 'Blancanieves y los siete enanitos' (1938). El resto de la industria consideró esta inversión una auténtica locura, ya que nadie había hecho semejantes aportaciones de dinero en grandes producciones animadas. Sin embargo, la película revolucionó la industria y sacó a la compañía de la bancarrota. A raíz de este éxito, en el año 1939 se comenzaron a construir los estudios Walt Disney Studios.

Moraleja. A veces es suficiente con una idea potente e inédita para salvar un proyecto. Y siempre hay que arriesgar cuando se tiene fe.

Henry Ford. Fundador de Ford Motor Company.

Error. Las primeras ediciones de sus automóviles eran eficientes y veloces, pero la compañía carecía de una estrategia clara de ventas. Motor Company se transformó luego en la Henry Ford Company, de la que finalmente el fundador fue despedido por los inversores.

El Retorno. Al final, en su propia empresa y con su propio dinero, Henry Ford apostó por crear coches diseñados para el consumidor de clase media. Un producto menos elitista para llegar a un público masivo. La clave de su éxito residía en su procedimiento para reducir los costes de fabricación: la producción en serie, inspirada en el método de los mataderos, que fue conocida después como “fordismo”.

Moraleja. Para construir una marca, hace falta algo más que prestigio y un buen producto: hay que entender el mercado.

H.d. Sanders. Fundador de Kentucky Fried Chicken (KFC).

Error. No creó una estrategia de comercialización sólida. Empezó de manera informal, viajando de ciudad en ciudad y de restaurante en restaurante, cocinando su pollo para los dueños y sus empleados. Su visión de negocio demasiado local lo llevó a la ruina, aunque su marca, Kentuchy Fried Chicken, ya era reconocida y su rostro sigue siendo la imagen oficial de la marca.

El Retorno. En la década de los 50, Sanders tomó la decisión de franquiciar su concepto. Una década después de la apertura del primer restaurante, KFC ya tenía 600 locales en Estados Unidos.

Moraleja. No basta con tener una buena idea y un producto que pueda funcionar, hay que saber cómo venderlo, conocer a la potencial clientela y cuál es el modelo de negocio más adecuado.

lunes, 4 de febrero de 2013

Aprendiendo del fracaso

(Un artículo de S. Torres en Mujer de Hoy del 15 de diciembre de 2012)

Hay un lugar en el mundo donde los fracasos se ponen en el currículum. Esto, que parece una fanfarronería, forma parte de la mitología de Silicon Valley, Palo Alto y toda la fauna tecnológica que habita los alrededores de la Bahía de San Francisco (EE.UU.). Cuenta la leyenda que, antes de decidir dónde invierte su dinero, un “Venture Capital” –señores que invierten sus dineros en anónimas “start up”, esas empresas tecnológicas que luego se convierten en los nuevos Google o Facebook– se interesa por el registro de batacazos previos. Y ese dato, es positivo. Junto a los garajes como origen de empresas de éxito –en Palo Alto incluso se puede visitar el garaje donde nació HP–, mantener una buena relación con el fracaso forma parte de la leyenda de los triunfadores más creativos.

Al que cuece y amasa...

No niego que hay un halo de mito en todo esto, pero también hay mucho de realidad. Estamos hablando de gente que fomenta el “Let’s do it!” (“Hagámoslo”) como filosofía de vida, y que prefiere equivocarse sobre prototipos concretos que vaticinar los errores desde la atalaya de la teoría y el “blababla”.

Al fin y al cabo, como decía el refrán tradicional, “al que cuece y amasa... todo le pasa”. Equivocarse es parte del juego, por eso no se considera un estigma. De hecho, en la Escuela de Negocios de la Universidad de Stanford se encargan de enseñar que antes de conocer el éxito hay que equivocarse, al menos dos veces. “Por una “start up” que triunfa hay 15 que se hunden”, enseñan los profesores y los alumnos se lo creen.

En esas clases de la escuela de negocios, que alberga probablemente a la gente más joven y ambiciosa del mundo, es posible encontrar a chicos de 25 años con dos empresas arruinadas a sus espaldas, que ya iban a por el tercer intento y no se les quitaban las ganas. Manuel López-Figueroa, un canario que trabaja para Bay City Capital en San Francisco, una empresa que invierte en proyectos biotecnológicos con potencial, me contó que a la hora de poner dinero en una “start up” sabe que muchas fallarán. Manuel repite el mantra de la Universidad de Stanford: “La gente se equivoca como promedio dos veces antes de tener éxito”.

Filosofía del error

“Fail fast” (“Equivócate, cuánto antes). “Haz cosas”. “Es mejor pedir perdón que pedir permiso”. Todos estos mantras forman parte del evangelismo del fracaso que en San Francisco ha dado para convocar una conferencia anual monotemática, donde los empresarios que se han equivocado van a contar sus proyectos desde el error. Se llama Failcon y cada año consigue importantes coberturas de prensa. The Wall Street Journal es uno de los periódicos que dedica más espacio a contar cómo se equivocan los emprendedores y a dar cuenta de todos los errores que hay detrás de una historia de éxito.

“La razón por la que el fracaso es importante en Silicon Valley es porque la mayoría de las ideas que la gente tiene son erróneas”, declaró Eric Ries, un emprendedor en serie que ha desarrollado una metodología para guiar a los jóvenes. Y añadió: “Y no se trata de que las ideas no estén suficientemente pensadas o de que la gente no sea inteligente. Es simplemente que el mundo en que vivimos es muy complicado y la innovación exige mucho esfuerzo”. Este reportaje publicado en la revista Wire reconoce que en Europa el fracaso es “un estigma social persistente que desanima a los emprendedores a arriesgarse, que es el único modo de crear negocios realmente nuevos, que cambien la economía”.

Por esta razón, en Europa algunos inversores como Saul Klein han animado a seguir el ejemplo de California y a abrazar la filosofía del error. “El fracaso o la bancarrota no son aceptados culturalmente, pero si queremos contar con abundancia de talento para empezar a crear compañías que realmente cambien el mundo, debemos aceptar que habrá muchos más fracasos que éxitos”, escribió en su blog. “post mortem”. Una vez instalados en el error, cualquier cosa es válida menos ocultarlo. Los expertos abogan por sacarlos a la luz en unas ponencias que llaman

“Post mortem”

La misma denominación reciben las reuniones en las empresas para aprender de los proyectos fallidos, según cuenta María Sainz, una española que dirige una compañía farmacéutica en Palo Alto. “Llevo años yendo a estas reuniones, cuyo concepto es: “Ahora que hemos fracasado, hablemos de ello durante las próximas cuatro horas”.

Del arte de compartir los batacazos no se sacan teorías abstractas sino asuntos muy concretos que no hay que repetir. Por ejemplo, gracias a la Conferencia del Fracaso se han identificado los tres errores más comunes por los que se estrellan las empresas tecnológicas emergentes. A saber:

1. Empezar con un equipo inadecuado, porque se lleva mal entre sí, o porque es demasiado grande o demasiado pequeño, o porque tiene personas que doblan funciones.
2. (Y punto crucial). Los fundadores contratan casi siempre a sus amigos para sacar adelante sus proyectos. Es humano, pero suele ser gente con un contexto demasiado similar, que no resulta útil al proyecto porque se parecen demasiado y sus aportaciones son bastante similares.
3. Subcontratar las partes que son el corazón del proyecto (por ejemplo, el sistema operativo de un software) porque resulta más barato. A largo plazo, lo mejor suele ser esperar a encontrar a la persona correcta para desarrollar la esencia de la idea. Ya habrá tiempo de subcontratar todo lo demás.

Con estas cuatro cosas sabidas, asumidas e interiorizadas, los nuevos emprendedores se lanzan al ruedo con grandes probabilidades de equivocarse por una cuarta razón... que todavía nadie ha registrado en los anales del fracaso. Pero que, en caso de ser identificada, será compartida entre el gremio de fracasados que aspira, en algún momento a dejar de meter la pata y triunfar. Mientras llega ese día, lo van contando: “Me he equivocado. ¿Y qué?”.

miércoles, 23 de enero de 2013

Crowdfunding en Francia

(Direcciones sacadas de la revista pleine vie de julio del 2012)

Pour s'initier, allez sur le site du spécialiste Nicolas Dehorter: www.leguideducrowdfunding.com

À visiter sur le web...

www.pret-dunion.fr
www.spear.fr
www.octopusse.com
fr.ulule.com
www.kisskissbankbank.com
www.bati-cites.fr
www.babeldoor.com


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